Una web para su alojamiento turístico: lo que necesita para recibir reservas directas

Actualizado el 2026-10-11

Una web de alojamiento turístico no es una tarjeta de visita. Es donde el huésped que ya le encontró en Airbnb, o que busca en Google «casa con piscina cerca del lago», reserva sin pasar por las plataformas y sin pagarles comisión. Esta guía explica qué debe tener esa web, qué no necesita y cuánto cuesta hacerlo bien.

Por qué Airbnb y Booking no bastan

Las plataformas traen huéspedes, y por eso nadie las deja. Pero se quedan con entre el 15 y el 18 por ciento de cada reserva, fijan las reglas de cancelación, y el huésped es suyo: al final de la estancia usted no tiene ni su correo ni una forma de que vuelva a reservar con usted. Su propia web es la pieza que falta: quien ya le conoce, quien vio la casa en Instagram, quien busca su nombre en Google, reserva directamente. No sustituye a las plataformas; está al lado de ellas.

Lo que la web debe tener

Cinco cosas, ninguna opcional. Un motor de reservas: el huésped elige fechas, ve el precio final y reserva ahí mismo, sin escribir para preguntar si está libre. Pagos: con tarjeta para quien quiere confirmar al momento, y por transferencia para quien prefiere no pagar comisiones. Un calendario sincronizado con Airbnb y Booking en ambos sentidos, para que la misma noche nunca se venda dos veces. Idiomas: la mayoría de los huéspedes son extranjeros, y una web en un solo idioma los pierde. Y Google: el título, la descripción y los datos estructurados que le permiten mostrar su casa cuando alguien busca alojamiento en su zona.

Lo que no necesita

No necesita un diseñador, un programador ni un blog. No necesita tocar código ni saber qué es un servidor. No necesita escribir los textos desde cero: el anuncio que ya tiene en Airbnb tiene las fotos, la descripción y las reseñas; un buen sistema los importa y los traduce. Y no necesita gestionar dos calendarios: si están sincronizados, gestiona uno.

Lo que cuesta, y lo que ahorra

Una web a medida de una agencia cuesta entre 1.500 y 4.000 €, más el mantenimiento, y en un año está desactualizada. Fybroo cuesta 99 € de puesta en marcha y 240 € al año, con alojamiento, dominio, actualizaciones de seguridad y soporte incluidos. Dos reservas directas al año en una casa de 120 € la noche lo pagan: es lo que deja de regalar en comisiones.

Cómo se pone en marcha

Envíenos el enlace de su anuncio de Airbnb o Booking. En dos días tiene una web para ver, con sus fotos, sus textos y sus reseñas, en una dirección privada. La revisa, cambia lo que quiera (elige el estilo viendo la web, no de una lista de nombres), y cuando esté satisfecho la publicamos en su dominio. A partir de ahí es suya: un panel sencillo para precios, temporadas, reservas y huéspedes.

Ver cómo quedaría mi alojamiento

Envíenos el enlace de su anuncio y le mostramos el sitio en dos días, sin compromiso.

Hablemos

Lo que suelen preguntarnos

¿Tengo que dejar Airbnb o Booking?
No. La web convive con las plataformas. Los calendarios siguen sincronizados en ambos sentidos, así que una reserva en una cierra las fechas en las otras.
¿Quién hace la web?
Nosotros. Le enviamos la web hecha, a partir de su anuncio; usted solo revisa y aprueba. No hay nada que instalar ni configurar.
¿Puedo usar mi propio dominio?
Sí. Si ya tiene uno, se apunta a la web sin tocar su correo. Si no lo tiene, registramos uno para usted, incluido en el precio.
¿Cómo cobro?
Directamente: con tarjeta en su cuenta de Stripe, o por transferencia a su IBAN. Fybroo no cobra comisión por las reservas.
¿En qué idiomas está la web?
Portugués, inglés, español, francés, alemán, italiano, griego, polaco, neerlandés y sueco. Usted elige cuáles, y la web se muestra en el idioma del navegador del visitante.
¿Cuánto cuesta una web para un alojamiento turístico?
Depende de quién la haga. Una agencia pide entre 1.500 y 4.000 €, más el mantenimiento. Un creador de webs genérico cuesta poco al mes, pero no trae motor de reservas ni calendario sincronizado con las plataformas: eso se paga aparte o se hace a mano. Con Fybroo son 99 € de puesta en marcha y 240 € al año, todo incluido.
¿Puedo hacer la web yo mismo?
Sí, hay herramientas que lo permiten. Lo difícil no es el aspecto: es el motor de reservas, los pagos, los idiomas y mantener el calendario al día con las plataformas para no vender la misma noche dos veces. Eso es lo que una web hecha para alojamiento turístico resuelve desde el principio.

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